EL ÁRBOL Y EL VIENTO

por PRÍAMO

Las nubes blancas como algodones pasaban rápidas por entre los picos que formaban el valle, desde el inicio de los tiempos, ya ni acordaba, estaba allí, sobre sus amplias ramas pasaban día tras día los amenazantes nubarrones, oscuros, negros, grises, anaranjados o blancos, a veces, y solo a veces el manto azul cubría sus hojas y entonces se llenaba de vida, el sol que todo lo iluminaba destacaba en el horizonte y el calor que le llenaba el cuerpo se expandía por doquier para hacerlo sentir vivo.

Su eterna lucha no acababa nunca y allí, plantado, enhiesto, dominante miraba el mundo que a sus pies pululaba enardecido por el calor o adormecido en las sombras, no podía ni quería moverse de ese lugar al que había llegado hace tanto tiempo, que pensaba que nunca había sido más pequeño, más frágil, mas dependiente de los avatares del destino que una pluma en el aire, en donde su destino, cambiante en cada momento, podía llevarlo a cualquier lugar, más no era dueño de su destino.

Desde el principio el Viento luchó por la supremacía del lugar, él, rey y señor de las aristas cortantes, que había tardado también mucho tiempo en esculpir, se pensaba dominante del lugar y la llegada de aquel extraño le produjo una intensa furia, que desde el principio se forjó en su quehacer diario, solo el destruir al recién llegado.

Viento de Norte, con sus heladas alas, del Sur, con su Calidez, aire suave para propiciar el descanso y refrescar el ambiente en los momentos de calor extremo, tempestades de hielo y ventiscas destructoras fueron mandadas por el viento para intentar destruir al recién llegado, pero la voluntad, la fortaleza y la entereza fueron las armas que este tenía siempre a punto para combatir a su eterno enemigo..

Desde cuando y por que estaban en lucha por la supremacía, por que el tan intenso interés por destruir lo que los años forjaron como un elemento mas del entrecortado horizonte. Solo estaba allí, por que llego un día, no sabe como, pero la realidad era que estaba, y era el único remedio para muchos otros solitarios personajes que por allí pasaban ocasionalmente, pájaros que entre sus ramas se cobijaban de los rigores del viento, o que descansaban un momento del viaje de peregrinación hacia algún lugar para él desconocido. Otros insectos también se paseaban por entre sus ramas, unos se escondían, otros anidaban..los mas recorrían sus entresijos para encontrar un lugar donde esconderse o alimentarse o encontrar también un lugar en donde hacer su pequeña morada, en el interior, en su interior y el los protegería con todo lo que tenía de los elementos, de la fuerza y la violencia de su eterno enemigo.

Mas él no lo consideraba como eso, como un enemigo, pensaba en sus principios y el porque se habían desatado semejante odio hacia su eterna soledad, al fin y al cabo estaban solos en aquel paraje, a donde casi nadie se acercaba, solo de vez en cuando veía desde su pulpito el paso de animales o de gentes que corrían y lo miraban largo rato, pero sin intentar acercarse, sin llegar a sentarse cerca de él, así permanecía solo, tan solo como el viento que lo intentaba abatir diariamente.

Un día el viento del Norte, potente y gélido como no había sido nunca se trajo a su lado a la tormenta y esta al rayo, que tras deliberar un buen rato, decidieron fundir sus fuerzas para abatirlo, y entre el granizo veloz que hería con fiereza sus ramas y su tronco, se dejaron caer los rayos, que en su veloz y urente destello fracturaron muchas ramas, y dejaron un rastro de negrura en su tronco esbelto..pero al final de la incruenta batalla aún permanecía allí, enhiesto y dominante...

El viento desistió, y se transformo en aire, y la tormenta en fina lluvia reparadora y el rayo busco otro lugar en donde desatar su energía, y el gigante descanso por fin y pudieron salir de su refugio numerosas aves que se instalaron entre sus ramas para protegerse de la furia de los elementos.. Y sonrió, y levanto sus ramas todo lo que pudo, y reverdeció lo gris y se desprendió lo negro y la vida en toda su extensión se colmo de luz.

Y llego la noche con su manto de estrellas y tras ella el alba que lo iluminaba todo en tonos lilas y anaranjados....y el aire se despertó somnoliento, perezoso, y casi sin darse cuenta al abrir sus alas se dio cuenta que el árbol que tanto le había desafiado, yacía inerte en el suelo, quebrado por la mitad, con sus ramas flácidas y el tronco hecho jirones, a su alrededor pájaros velaban su tronco ahora desparramado entre las rocas, y que poco a poco se desangraba por las laderas de la montaña...

En el hálito que le quedaba se cruzo con el viento y le dijo..

Lo siento, ya no podrás entretenerte mas conmigo, me tengo que ir por que mi cometido terminó, al fin logre hacerte entender que no por ser el mas violento eres el mas fuerte, la fortaleza reside en el alma y en las convicciones, en la esperanza y en la confianza, no en la fuerza ocasional que puedes tener. Me tengo que ir a un lugar en donde pueda ayudar a ser que otros seres sean mejores, pero te dejo aquí un regalo, por tu amistad y tu compañía durante años....

Y de sus ramas brotó una pequeña semilla que empezó a rodar por la ladera cuesta abajo, pero el aire que soltaba pequeñas gotas de lluvia como lagrimas, lo levanto entre sus plumas y lo llevo a un lugar recogido, entre peñas, en donde nadie lo molestara, para que así perpetuara el recuerdo de su amigo,......

Y se quedó solo, cantando aires finos y lamentos de cuerdas de guitarra para así recordar por siempre al que fue su compañero durante muchos años.

PRÍAMO

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