

LOLA
por PRÍAMO

La calles del barrio están sucias, pintadas de gris, las que aun se ven, los grafittis han tomado por su cuenta paredes, puertas y hasta ventanas, las casas sucias y desvencijadas son ya solamente el refugio de ancianos y jóvenes, los escasos crios que aun pululan por ellas, corren tras un balón, o recogen papeles de las aceras, no hay farolas y las pocas que aún se tienen en pié tienen abiertos sus vientres de donde salen cables de colores, las chimeneas echan humo negro allá a lo alto, que baja luego mas tenue y apagado y lo impregna todo de un particular olor. Allí ya no hay nada, los viejos se esconden tras las ventanas, y los mas atrevidos se acercan hasta la terraza, y allí miran el dolor, la tristeza, la desgana, y como se desangra su barrio, y como la muerte a la puerta llama, día tras día, alguien no ve la mañana, ni el ensueño de la noche, ni el albor de la madrugada, queda tendido en el suelo, en la calle, o en cualquier habitación destartalada, consumido por la droga, por el sida, o por ambos, a nadie le importa, ya no eran nada. Hacia tiempo que habían dejado de pertenecer al mundo real, a ese que nosotros ocupamos, y desde el que cerramos los ojos para no ver nada. Instalados en nuestro pulpito, vislumbramos el mundo irreal en donde cada día se muere un poco aunque no se pierda nada, solo una vida, otra más, .. ¡¡¡ Eso no es nada ¡!. Lola, creció en ese barrio, tan solo con 22 años, es lo que queda de una persona, que también tuvo padres que la amaban, y hermanos, que la cuidaron y mimaron, que un día se enamoró, y que lloró de rabia, y a la que le cantaban “Cumpleaños Feliz”, y se reía a carcajadas; Lola tuvo unos padres que hoy la lloran desconsolados, por que no supieron encontrar un lugar para que lo ocupara, y que asistieron impotentes a como se degradaba, su niña, su esperanza, su futuro y su alma. Hoy lloran sobre su cuerpo, sus desdichas y desgracias, por vivir en aquel barrio, en donde la vida y la muerte se hablan, de donde no pudieron salir para enseñarle otro mundo, el de la esperanza. Creció entre peleas y robos, entre violencia y desesperanza, entre golpes que le daban; Creció entre las almas derrotadas de otras muchas Lolas que en su camino se cruzaron, y allí se encontró con la misma que le horrorizaba, en un baile en un salón, de una casa desabitada, y comenzó su andadura por el camino de la nada, para llegar hoy a mi vida, rota y sin esperanza. El monitor había callado hacia rato, y no se podía hacer nada, y su padre lloraba, con sus canas despeinadas y su madre solo miraba..a ese aparato que le decía que de su hija ya no quedaba nada, tan solo el recuerdo que en ella habitaba, de cuando fue una niña que entre risas jugaba.... o una joven enamorada. Lola tan solo tenia 22 años de desesperanza, y ya estaba encadenada a una adicción tan malvada que de su vida no había dejado nada, tan solo las señales en sus brazos, en sus pies y en sus manos de las jeringuillas traicioneras que día a día su vida le arrancaban...... Y yo, desde mi lugar me pregunto cuantas Lolas aun tendrán que pasar por mis manos para que el mundo se de cuenta de que se nos muere la esperanza, y cuanta gente aun queda por llegar a ese camino para que de una vez lo cerremos y tiremos la llave bien lejos. Ya lo dije...Lola tan solo tenía 22 años.......... |
PRÍAMO
