

DE GRACIA TORRES




Amante perdido
El balcón de mi casa se halla marchito con flores que han muerto sin haber nacido. Lloran la ausencia del amor clandestino que alegre cantaba a mi hiedra prendido. Sus baladas dulces, en sus labios presas, regaban mis flores que su amor veneran. Rondaba las sombras robando el rocío a las hojas frescas en invierno y estío. Yo me ocultaba fingiendo no oírlo y mi amor le negaba siendo carbón encendido. Claros tenía los ojos, rubio crecía su pelo, la cara de suaves rasgos, era guapo y altanero. Hoy, cargada de años, tejiendo junto a la reja, sigo esperando el regreso de mi amor, que nunca llega. De aquél que cantaba sus baladas bajito, para que nadie escuchara, solo para mí todito. Y las flores crecían testigos de aquél beso que a mis oídos llegaba quedo, muy quedo. Hablar, no le hablaba, pero quererle, aún le quiero. Qué será de aquél mozo guapo y altanero que rondaba mi casa en verano e invierno, que me enviaba las cartas sucias de besos. El vientre me duele cada vez que las leo preñada de ansia, de amor y deseo. |
Gracia Torres




![]()