DE GRACIA TORRES

MI HERENCIA

 

Sueños de ambición, imperturbables, que siguen el correr de las saetas del tiempo.

Liviandades constantes y frívolas que las modas enarbolan, cual banderas, al viento.

Luchas incruentas entre hermanos. Terribles, déspotas y estúpidamente excitantes.

Nudos de lazos rotos por la sangre.

Podredumbre de almas corrompidas por las ansias de poder y avaricia de riquezas.

Vanidades encubiertas con limosnas míseras.

Defensores de los derechos prohibidos del hombre: Ostentadores del poder nacidos del odio.

Racismos crueles por envidia de clases.

Hambre y miserias por todas partes.

Naturaleza desierta y muerte de mares.

Aire rancio con hedor de muerte, como la muerte de la vida del hombre inerte.

Quizá mi sentir me traiciona, por ¿acaso es verdad, madre, que conociendo la herencia que me legabas, deseabas engendrarme?

¿Es cierto que al sentirme en tus entrañas, así y todo te alegrabas, creyendo darme lo que es justo?

Tú, candado y llave de la puerta que custodia la tranquilidad de la más cruel de las miserias, por qué no me cerraste con llave estrangulándome entre tus piernas?

Mátame madre, te lo suplico, arrepiéntete de traerme a la vida y enmienda tu falta.

Corta de mi boca el aire que aquí me atrapa.

Devuélveme mis alas blancas con plumas mágicas de hada.

Devuélveme al lugar tranquilo en donde me hallaba.

Gracia Torres

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