DE GRACIA TORRES

Serena existencia

 

Mi espíritu se halla herido. Aunque mi cuerpo no sufre, mi vida se pierde entre el fluir de mis lágrimas.

Morir o no morir, es ahora un dilema:

Si no muero,

mi mal no tiene cura

y si muero

siempre vivirá la duda

de saber por qué muero.

Ser o no ser...

Sabia cuestión citó Hamlet.

Si soy, será no queriendo;

y no queriendo ser, lo soy.

Que triste desventura

es la de un futuro incierto

que el presente lo presenta,

más que blanco, negro.

Qué hago yo aquí, parada en la estación del desierto de mi soledad. Sentándome  encima del volcán de mi tristeza. Sin montañas de hielo que enfríen mi ardiente odio hacia esta existencia incomprendida que me atrapa.

Y mientras... solo deseo poseer el don de la indiferencia como vacuna contra el dolor. Una vacuna permanente hasta que abandone el mundo y encuentre una vida nueva en otro lugar, en otra dimensión...

Gracia Torres

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