DE GRACIA TORRES

Siempre más

 

Amanezco desnuda

sudando, aún, tus restos;

rezumando el amor que quedó

por los poros, abiertos

con el fuego de la noche.

Despertando con el gusto,

en la boca, de tus besos;

todavía dulces,

todavía cálidos,

todavía voraces,

hambrientos de los míos.

El recuerdo de la exploración

en mis huecos me excita

y mi columna vibra de placer,

tanto, tanto que puedo oír

el ruido de mis huesos,

llamándote,

exigiéndote otra noche de amor

que me deje exigua, exhausta.

Deseosa de repetir por el placer.

Temerosa de comenzar

por el cansancio

de querer siempre más,

de no gastarme contigo.

Amanezco desnuda

y me palpo entera,

buscándote en mi.

Gracia Torres

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