DE GRACIA TORRES

Y no te das cuenta

 

Ardo en deseos de fundirme contigo,

como nunca jamás hubieras soñado,

ni hombre amado en la tierra sentido,

sentimientos nuevos en mi guardados

que mueren en flor sin haber nacido,

guiando su belleza a un corazón sangrado,

que llora el dolor  de haberte conocido

y la pena callada de sentirte amado.

 

Con labios sellados y agria esperanza,

palabras ahogadas en un mar de deseo,

tentaciones perdidas en el fondo del alma

y salobres los ojos cada vez que te veo,

extiendo mi mano cuando por mi lado pasas,

buscando el roce accidental de tu cuerpo,

pidiendo el regalo de una tierna mirada

que me mata a la vez que me da consuelo.

 

Encumbrados deseos para mí prohibidos

que a palabras de amor vienen atados,

con sueños rajados de tenerte conmigo

y esperanzas truncadas sin haberte dado:

la luz de mis ojos cada vez que te miro;

la fuente de amor que nace en mis manos;

la miel de mis besos que te hiciesen cautivo

y en la red de mi araña te vieses atado.

Gracia Torres

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