Miguel de Cervantes

De las miserias suele ser alivio una compañía.

El que está por morir siempre suele hablar verdades.

Los males, comunicados, sino alcanzan sanidad, alcanzan alivio.

Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo.

Me moriré de viejo y no acabaré de comprender al animal bípedo que llaman hombre, cada individuo es una variedad de su especie.

No desees y serás el hombre más rico del mundo.

No hay carga más pesada que una mujer liviana.

Quien mucho desea, mucho teme.

Si los celos son señales de amor... Es como la calentura en el hombre enfermo: el tenerla es señal de tener vida, pero de una vida enferma y mal dispuesta.

Ninguna ciencia, en cuanto a ciencia, engaña; el engaño esta en quien no sabe.

Sobre un buen cimiento se puede levantar un buen edificio; y el mejor cimiento y zanja del mundo es el dinero.

Por la calle del 'ya voy', se va a la casa del 'nunca'.

Préciate más de ser humilde virtuoso, que no pecador soberbio.

Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.

La pluma es la lengua del pensamiento.

No hay libro tan malo -dijo el Bachiller- que no se le pueda sacar algo bueno.