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ANAÏS NIN
LOS DIARIOS DE ANAIS NIN
Los escritores en esta época se relacionaban mucho entre ellos. Anais Nin perteneció a un grupo que buscaba encontrar una forma de vida ideal, donde no hubieran máscaras y todo fuera sutil sin perder la fuerza. Entre los escritores importantes que tuvieron contacto con la escritora podemos mencionar a D.H. Lawrence, H.G. Wells, y Henry Miller. Éste último fue quien la descubrió y quedó impactado tanto por ella como por su obra. Según sus propias palabras, Nin había descubierto una literatura femenina y sería la única capacitada para romper con la escritura tradicionalmente patriarcal. No fue sino hasta este momento que sus textos fueron reconocidos por la crítica, aún cuando resultaban demasiado escandalosos para ser publicados por alguna editorial, por lo que ella los publicaba con su propio dinero. Su vida fue licenciosa y esto se muestra en toda su literatura en especial en los diarios. Sin embargo, no hay que juzgarla desde un código moral rígido o convencional, pues ella pertenece a un grupo de artistas que buscaban vivirlo todo y experimentarlo todo para enriquecer su literatura. Los Diarios de Anais Nin (son ocho en total) eran para ella un amigo, incluso su único amigo. Según ella misma lo expresa, no hay hombre o ser capaz de corresponder su cariño y su amor. Nin fue narcisista (complejo establecido por Freud que implica una imposibilidad de satisfacer su deseo con los demás, pues su carencia remite a sí misma), por lo que era muy solitaria y sentía que nadie la podía comprender o amar como lo necesitaba. Por esto se refugia en sus Diarios, que son un escape a esa dura realidad, a ese mundo de hombres, donde la guerra (interpretada como muestra de la estupidez patriarcal de nuestra cultura) estaba acabando con todo, donde tenía que mentir. Los Diarios vienen a ser desde el punto de vista psicoanalítico ese vientre materno en el que el sujeto no tiene carencia y está completo, por lo que el deseo no existe. Anais vive enclaustrada en ese mundo donde no es juzgada, ni rechazada, ni tiene que dar para recibir, vive en ese mundo que sólo a ella le pertenece, y donde no existe la falta. Equivalen al opio o a las drogas que hoy muchos toman, en su búsqueda de tranquilidad. Por eso, el texto no sólo es autobiográfico, donde se nos cuentan sus relaciones incestuosas con el padre y los hermanos, donde se nos cuenta de todos sus amantes y sus orgasmos, donde conocemos su relación con el análisis psicoanalítico y sus relaciones con sus dos analistas, donde se nos cuenta sus matrimonios y sus mentiras. En este texto, Anais Nin se refugia, se libera, se viste y se desviste y no tiene miedo de desear ni de vivir como la mujer que es. Una mujer que por haber nacido en un mundo de hombres y querer desenvolverse en un mundo que estaba reservado para hombres es aislada y mal entendida. Estos libros llevan al lector a través de un viaje hacia el interior, hacia la individualidad fragmentada por la cultura y la ideología, hacia un universo femenino, distinto, donde las leyes masculinas y tradicionales no tienen vigencia, donde el surrealismo y el intimismo impregnados de un gran desamparo sobreviven y nos introducen a nuevos valores. Sus relaciones que llegaron a todos los extremos (incesto y homosexualismo) sólo eran una manera de tener poder en un momento en que para una mujer, esto era imposible. Por eso, sus diarios son fundamentales en el desarrollo cultural de la mujer, además de que resultan un interesante documento de su vida, son la evidencia de la lucha de una escritora por ser reconocida y valorada como ser inteligente e intelectual. La lectura de estos diarios enfrenta a los lectores con una vida llena de locura, de búsqueda, de autoexploración y autoconocimiento, así como con el intento de romper con un sistema que todavía nos domina. Los excesos en ellos presentes son una muestra más de la castración de una mente brillante y la lógica reacción. El único efecto posible de la represión extrema es la revolución extrema. Anais Nin inició sus diarios cuando tenía trece años y su padre se fue. No dejó de escribirlos hasta que murió. De ahí que cubran prácticamente toda su vida y todas sus experiencias, además claro de sus pensamientos. |