DANTE ALIGHIERI

LA DIVINA COMEDIA

    La Divina Comedia de Dante Alighieri es uno de esos textos que ha trascendido su época y que ha tenido -ayer y hoy- una gran influencia en el mundo cultural.

    Dante escribe su gran texto durante la Edad Media, particularmente en el siglo XII. El poeta se dedicaba también al quehacer político en Florencia y pertenecía al partido de los güelfos, que tenían toda una postura acerca del poder de la Iglesia y del Imperio romano germánico. Este grupo se dividió, y los enemigos de Dante lo expulsaron de Florencia. Fue aquí cuando las tendencias políticas de Dante cambiaron y se volvió partidario de los gibelinos, quienes deseaban un gobernante emperador culto.

    Por otro lado, entre los siglos VII y XV se desarrolla la teología escolástica, filosofía que encuentra en Santo Tomás de Aquino a su máximo exponente. Esta filosofía racionalista y moralista plantea que el ser humano parte de Dios y regresa a Él. Dios es por lo tanto el fin último de la humanidad. Sobre esto se cimentará una moral absoluta basada en la esencia inmutable de Dios, y por lo tanto del hombre: si se actúa según la Razón, se está actuando de acuerdo con la propia naturaleza del hombre y por lo tanto según la Esencia Divina, a quien se regresa cuando morimos. La teología escolástica reinará a lo largo de la Edad Media, e incluso hoy en día se pueden encontrar fuertes reductos. Este pensamiento se fundamenta en la filososfía aristotélica, de ahí que se retomaran muchos héroes y temas grecolatinos para ejemplificarla.

     En este panorama, es que Dante concibe su Divina Comedia; y el momento histórico así como la circunstancia personal de Dante se pueden ver reflejadas en el texto. Desde la perspectiva histórica y personal, muchos de los personajes que Dante encuentra a lo largo de su viaje existieron y la gran mayoría eran sus enemigos, de ahí que se encontraran muchos en el Infierno. Beatriz era en efecto su amada, quien por supuesto será su guía en el Paraíso.

     Ahora bien, la Comedia se inicia cuando Dante inicia una travesía que lo llevará a lo profundo de los Infiernos, al Purgatorio y, por último, al Paraíso en presencia de la Gracia divina.

      Este viaje es una clara alegoría del destino del hombre desde la perspectiva de la teología escolástica; y cumple además con todos los requisitos del viaje mítico del héroe, quien a lo largo del peregrinaje será testigo del mal en esencia, para luego sufrir la transición y alcanzar la felicidad, ya purificado por el amor y la religión (representadas respectivamente por su Beatriz y por Dios).

    Como todo héroe o protagonista de una épica, Dante necesitaba un guía, un deuteragonista (ayudante del protagonista) y elige al poeta Virgilio -escritor de la Eneida- para que cumpla con este papel, como representante de la razón pura y de la poesía, arte por demás sublime para Dante.

    Con una estructura casi perfecta por no decir que totalmente, este poema épico se considera uno de los mayores tesoros de la literatura universal. Está escrito en versos endecasílabos, agrupados en tercetas. Se compone de 100 cantos: uno que sirve como introducción, y tres cantos compuestos cada uno de treinta tres cantos.

    Su carácter cómico consiste probablemente -tal como lo apunta el escritor argentino Jorge Luis Borges- en la ascensión y redención que logra Dante después de haber completado un penoso y largo viaje de aprendizaje. No es una tragedia y hay gozo al final del texto. Así, el término 'comedia' está utilizado en el sentido griego , y no es un texto gracioso que produce risa, forma en la que se interpreta este término hoy en día.

    Pero la importancia de la Divina Comedia no sólo se queda en su carácter de disectomía histórica, o de ejemplar artístico de la postura filosófica llamada teología escolástica, sino que es un verdadero triunfo de la humanidad sobre sus propias tentaciones. Al alcanzar Dante el Paraíso, es como si toda la humanidad lo alcanzara, y en la Edad Media este prurito paradisíaco era fundamental. Y lo más bello es que los caminos para ese Paraíso, para esa felicidad son la poesía -es decir el arte- y el amor.

    Además, es la Divina Comedia la fundadora de una cosmovisión popular que por siglos estuvo vigente, si es que aún no lo está. El concepto de Infierno ubicado en las profundidades oscuras, el Purgatorio, lugar de transición para lavar el alma y ser digno del perdón de Dios y ese Paraíso, al que en menor o mayor grado aspiramos todos, tienen su origen en este maravilloso texto de proporciones y calidad casi divinas.

    Sin duda, un libro que se debe leer en varios momentos de la vida para comprender la concepción teológica del mundo cristiano occidental, pero también para descubrir el secreto de esa naturaleza humana que resulta tan inaprensible y que es tal vez uno de los mayores enigmas que el ser humano sigue sin resolver

VOLVER