ROBERT GRAVES

YO, CLAUDIO

   La Historia, como disciplina, relata lo que ha hecho el ser humano en su estancia por este mundo. Sin embargo, no deja de ser un relato , por lo que como cualquier discurso no escapa a la mediatización y a la perspectiva particular del que la cuenta.

    Por su lado, la literatura, considerada un arte, se asume como ficción, aunque tenga rasgos coincidentes con la historia de una persona o de una circunstancia.  

    Ahora bien, estos discursos encuentran su punto medio en la novela histórica, la cual se considera literatura pero con gran parte de verdad, o historia -que a pesar de ser verdadera- tiene ficción y además entretiene.

     Dentro de este género, se encuentra Yo, Claudio como una de las mejores novelas históricas que ha habido. Del inglés Robert Graves, un escritor y erudito historiador conocido más por su poesía, la novela se ubica en uno de los momentos más apasionantes de la Historia Universal: el desarrollo y decadencia del Imperio Romano.

     La novela es narrada en primera persona por Claudio, quien llegaría a ser emperador. Como recurso de verosimilitud, se supone que el texto está basado en una autobiografía del emperador Claudio, y el efecto es sin duda logrado.

      Esta forma narrativa permite que entre el lector y el personaje narrador se genere una especie de complicidad, y permite que surja un vínculo entre ambos. Esta confidencialidad provocan entonces que más que una dimensión histórica del momento citado, se tenga una dimensión personal. 

    Claudio, joven perteneciente de la familia Claudia -dinastía gobernante de Roma- se confiesa torpe y cojo. Su familia lo desprecia por esto y a duras penas lo tolera. Esta particular condición es la que permite a Claudio sobrevivir a sus parientes más "astutos" o con mejores cualidades para gobernar.

    De esta manera, sabemos que el personaje se escuda en un montón de enfermedades e incluso en una aparente estupidez, de manera que no representa una real amenaza para nadie, dentro de un círculo donde la Ley de la Selva es la que rige y sólo el más fuerte sobrevive.

    Los demás personajes -todos históricos- como Augusto, Tiberio, Calígula o la abuela Livia, verdadero poder detrás del trono, nos hablan más que de un hecho histórico, de la condición humana en que el poder, la pasión, el amor, la amistad y la lucha por triunfar son más protagonistas que los mismo personajes, y remiten a la corruptela conocida de los ambientes políticos actuales.

    Las intrigas, los asesinatos y los entretelones de este escenario tan magnificente como la Roma antigua, hacen que el libro atrape al lector en una aventura de la cual posiblemente descubra mucho de sí mismo. 

    El libro es perfecto para quien gusta de paladear una buena narración. Ahora, con respecto a la parte histórica, hay quienes dicen que Graves varía mucho los hechos. Independientemente de que así haya sido, esto no debe tomarse como una crítica. Al fin y al cabo, estamos hablando de literatura, así que vívanla como tal y disfrútenla.

    Esta novela dio origen a un exitosa serie de televisión del mismo nombre, en los años setenta, y además tiene un libro segundo titualdo Claudio, el dios y su esposa Mesalina , donde se narra el período en que Claudio fue emperador.

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