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EL COQUENA de los diaguita-calchaquí
Es raro encontrarse con el Coquena, pero si esto ocurre, se lo toma como un presagio nefasto. Tal visión no dura más que un instante, porque de inmediato se transforma en un espíritu. Se enoja mucho cuando se cazan vicuñas con armas de fuego, y castiga duramente a los que hacen esto, pero también sabe conceder bienes. Se enoja asimismo con los arrieros que cargan demasiado a sus llamas. A los buenos pastores, en cambio, los premia con monedas de oro. Coquena es además dueño de las minas de oro y plata, así como de los tesoros escondidos de la región, a los que defiende también con celo. Antes se decía que de noche llevaba rebaños cargados de oro y plata, extraídos de distintas minas cordilleranas, hacia el Sumaj Orko de Potosí, para que no se agotaran sus legendarias riquezas. Los bagajes iban atados con víboras a guisa de cuerdas. |
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