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FREYA
Freya es la diosa del amor. Llamada también Vanadis (novia de los Vanios), es la más hermosa de las diosas, simboliza la sensualidad y es invocada por los amantes. Ama la música, la primavera y las flores. Protege las cosechas, al ser patrona de la fecundidad, y ayuda a las mujeres en el parto. En Asgard, Freya habita en el palacio Folkvang, y en su sala de Sessrummnir se cantan constantemente canciones de amor, pues a ella le gustan mucho las historias amorosas. Posee el maravilloso collar Brisingamen, así como un traje de plumas que transforma a quien lo use en halcón, y un carruaje tirado por dos gatos que simbolizan el deseo y la sensualidad. Reclama para sí a la mitad de los héroes muertos en batalla y recibe en su palacio a los amantes que han sido fieles hasta la muerte. Las mujeres, al morir, van a la morada de Freya. El esposo de Freya es Oder, pero este la dejó para viajar a tierras lejanas. Cuando Freya llora por su amado esposo, sus lágrimas se convierten en oro puro. Freya no se cansa de buscarlo y a visitado muchas regiones con la esperanza de encontrarlo. Además de viajar en su carro tirado por gatos, Freya cabalga también en un cerdo de oro llamado Hildesvini, que es en realidad su amante mortal Otter. Otter era un príncipe nórdico, hijo del héroe Instein. Era ferviente adorador de todas las diosas y en especial de Freya, a quien había dedicado la construcción de muchos lugares sagrados, ofrecido sacrificios y esculpiéndole imágenes. Por su dedicación se convirtió en el favorito de Freya, quien hizo de él su amante. Pero aunque Otter era heredero al trono de un reino, tenía un rival, Angantyr. La rivalidad entre ambos amenazaba con sumir al país en una lucha sangrienta, y para evitarlo se decidió que el trono se entregaría a quien lograra recitar su ascendencia a lo largo del mayor número de generaciones. Otter se encontró en un apuro, pues no conocía mucho de su familia; para conseguir el reino rogó a Freya que acudiera en su ayuda. Freya escuchó la petición de Otter. Lo transformó en un cerdo de oro y cabalgó sobre él hasta la morada de Hyndla, una giganta que conocía las genealogías de los dioses, los gigantes y los hombres, tanto en el pasado como en el futuro. También era la poseedora de un brebaje que daba a quien la bebiera una memoria prodigiosa. De mala gana, Hyndla accede a recitar la lista de los antepasados de Ottar, pero eran demasiados como para poder recordarlos a todos. Freya pide entonces a la giganta que le dé a Otter la poción de la memoria, pero esta vez Hyndla se rehúsa, insultando a Freya y diciendo que era hipócrita al pretender ser fiel a Oder pero tomando como amante a Otter. Freya se enfureció y dibujó alrededor de Hyndla un círculo de fuego, que se iba haciendo cada vez más pequeño, y amenazó a la giganta con quemarla viva si no la obedecía. Hyndla fue obligada así a entregar a Otter la poción de la memoria, pero antes la maldijo, diciendo que traería la desgracia a aquel que la bebiera. Sin embargo el poder de Freya era mayor, tomó la pócima y la bendijo, anulando la maldición de Hyndla. Entregó a Otter el brebaje, y con él Otter pudo recitar frente a Angantyr y los nobles de su reino su genealogía hasta el inicio de la raza humana, por lo que fue proclamado rey. |
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