
![]()
![]()
![]()
LOS VANIOS
En Asgard, el mundo de los dioses, se encontraba también Vanaheim, hogar de los vanios. Eran principalmente deidades marinas, y vivían apartados de los Ases, que eran dioses celestes y terrestres. Los vanios eran considerados salvajes y representantes de la fertilidad, además de otorgar a dioses y mortales la riqueza, la salud y la buena fortuna. Eran expertos en las artes de la magia. Aunque llegaron a ser aliados, los Vanios eran en un principio enemigos declarados de los Ases. Durante muchos años estuvieron en guerra, pero cuando llegaron a cansarse, ambos bandos decidieron concertar la paz. Para asegurar este convenio los Ases y los Vanios intercambiaron rehenes. Los Vanios enviaron a sus dioses más destacados, Njord, con sus hijos Freyr y Freya. A su vez, los Ases enviaron a Vanaheim al dios Honir. Era Honir alto y apuesto, mas entre los Ases era conocido por su indecisión. Sin embargo, los Ases aseguraron a los Vanios que era sabio entre sabios. Como compañero de Honir se envió a Mimir, que era grande en sabiduría. Los Vanios aceptaron gustosos a Honir, lo nombraron como uno de sus jefes, y lo consultaban con frecuencia para los asuntos más importantes. Obtenían de él sabios consejos, que Honir recibía en secreto de Mimir. Mas aunque estos consejos eran buenos, los Vanios empezaron a desconfiar de las respuestas que Honir daba cuando Mimir no estaba presente, pues eran evasivas e inadecuadas. Así descubrieron que habían sido estafados por los Ases. Tomaron a Mimir, cortaron su cabeza y la enviaron a los Ases. Aunque esta acción pudo haber llevado a otra guerra, los Ases y los Vanios continuaron con su alianza, pues los Vanios respetaron la vida de Honir, y los Ases valoraban la presencia de Njord y sus hijos. Odín tomó la cabeza de Mimir, la embalsamó con una mezcla de hierbas para conservarla y puso sobre ella varios hechizos. La magia de Odín era tan poderosa que la cabeza de Mimir volvió a la vida y recuperó el don de la palabra. Los dioses consultaban con frecuencia la cabeza de Mimir, que les revelaba muchas cosas que estaban ocultos para ellos. |
![]()