FAYAD JAMÍS

   Fayad Jamís, (1930-1988), es un gran representante de la poesía cubana. Además de la literatura, también dedicó tiempo a la pintura, el diseño y el periodismo. También trabajó como Consejero Cultural de la Embajada de Cuba en México. Recibió el premio Casa de las Américas en 1962 por su libro Por Esta Libertad. Otras obras suyas son Los párpados y el polvo, Vagabundos del alba, Los puentes, y Cuerpos

CUENTO ÁRABE PARA MARIANNIK

Mariannik estás callada las palomas beben en tus ojos

Cada mirada tuya ha caído en la tarde como una fruta

Déjame hacerte un cuento soy un mal contador
mis historias comienzan a veces por el fin
A veces cuento cosas demasiado recientes  
o cosas que aún no tienen el color de la realidad
La dulzura de tu silencio alimenta mis palabras
Mi cuento empieza a tomar una forma de cuento para tí

Había una vez
un bandido por las calles de París
Se llamaba Ben Al-Sabuni

Una muchacha caminaba por el bulevar Saint-Germain
Era blanca como tú sus cabellos como al miel en la lengua de un niño
Ella caminaba de prisa Ben Al-Sabuni iba detrás
con un puñal en cada ojo
Me estás oyendo Mariannik el bandido esperaba el momento oportuno
y la muchacha no se volvía no quería mirar
aquella sombra amenazante
Al fin en una calle vacía él la alcanzó
Ella estaba perdida no podía gritar
sus ojos veían los puñales del bandido
Ben Al-Sabuni le dijo precipitadamente te amo
pero en esos momentos ella se esfumó como una estrella sobre el río
y el cuerpo del bandido se desplomó
en el asfalto con reflejos violáceos

Pobre Ben Al-Sabuni
asesinado por el vuelo de la estrella que estaba a punto de atrapar
Su cuerpo yacía cerca de la plaza Saint-André-des-Arts
Los puñales de sus ojos habían perdido el resplandor.

En sus bolsillos hallaron cien poemas de amor
para aquella muchacha que se llamaba Kinnairam
No sé si me estás oyendo Mariannik

En París ocurren cosas extrañas
A veces la belleza se arrastra por la calles bajo los árboles
rachas de fuego del otoño papeles sin destino
Tú estás callada yo te cuento un cuento
Las palomas que bebían en tus ojos revolotean ahora sobre el Sena

Ellas son las primeras estrellas de la noche.

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