OLGA OROZCO

      Olga Orozco (1920-1999) nació en Toay, La Pampa, Argentina. Se graduó como maestra en Buenos Aires en 1936. Hizo amistad con los miembros de un círculo literario donde se cultivaba el surrealismo. Realizó también comentarios radiales sobre teatro clásico español y argentino, y más adelante se convirtió en actriz radial. En la década de 1960 trabajó como redactora en la revista Claudia. Recibió el VIII Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, el Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la Poesía y el Premio Gabriela Mistral otorgado por las Naciones Unidas, entre otros. Viajó por varios países de América, además de España, Francia, Italia y Suiza. El lirismo de su obra, producida gracias a su sutil inteligencia, la hace una de las poetisas más importantes de habla hispana.

ENTRE PERRO Y LOBO

Me clausuran en mí.
Me dividen en dos.
Me engendran cada día en la paciencia
y en un negro organismo que ruge como el mar.
Me recortan después con las tijeras de la pesadilla
y caigo en este mundo con media sangre vuelta a cada
            lado:
una cara labrada desde el fondo por los colmillos de la
furia a solas,
y otra que se disuelve entre la niebla de las grandes
manadas.
No consigo saber quién es el amo aquí.
Cambio bajo mi piel de perro a lobo.
Yo decreto la peste y atravieso con mis flancos en llamas
            las planicies del porvenir y del pasado;
yo me tiendo a roer los huesecitos de tantos sueños
            muertos entre celestes pastizales.
Mi reino está en mi sombra y va conmigo dondequiera
            que vaya,
o se desploma en ruinas con las puertas abiertas a la
invasión del enemigo.
Cada noche desgarro a dentelladas todo lazo ceñido al
            corazón,
y cada amanecer me encuentra con mi jaula de obediencia
            en el lomo.
Si devoro a mi dios uso su rostro debajo de mi máscara,
y sin embargo sólo bebo en el abrevadero de los
            hombres un aterciopelado veneno de piedad que raspa
            en las entrañas.
He labrado el torneo en las dos tramas de la tapicería:
he ganado mi cetro de bestia en la intemperie,
y he otorgado también jirones de mansedumbre por trofeo.
Pero ¿quién vence en mí?
¿Quién defiende de mi bastión solitario en el desierto, la
            sábana del sueño?
¿Y quién roe mis labios, despacito y a oscuras, desde
            mis propios dientes?
 

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