Escena X
Dª Merceditas y Tomasa
Escena XI
Tomasa, los Macumba y Dª Merceditas
MER: ¡Ah! ¿Y qué venden?
TOM: No sé, señora. Deben ser caníbales, por que han dicho: (imitándolos) “Somo lo Macumba venimo a sená”
MER: ¡Ya están aquí! …Y Felipe aún no ha llegado. Bueno, yo recibiré a los Patatumba. Hazlos pasar.
TOM: Macumba.
MER: Eso, lo que yo he dicho.
TOM: Señora... Usté no se entera. Que son negros y dicen que vienen a cenar.
MER: Claro Tomasa. Son los invitados del señor, los que estábamos esperando. En esta cena nos jugamos mucho. Todo tiene que salir perfecto. ¿Pero que has hecho con ellos? ¿Dónde están?
TOM: (Señalando hacia la puerta) En la calle. ¡Si vienen a comernos, no los iba a dejar pasar!
MER: No digas tonterías. ¡Pobrecitos! Ellos, tan “ricos” y tú los dejas en la puerta...
TOM: Señora, que cuando el señor se entere de que sus invitados son negros, le da un patatús.
MER: El señor ya lo sabe, los ha invitado él.
TOM: ¿Que el señorito... lo sabe y los a invitado?
MER: Que hablo en chino? Los Champachumpa…
TOM: ¡Macumba!
MER: Que manía tiene todo el mundo de repetir lo que digo… Son muy ricos, que digo ricos: Riquísimos! y quieren invertir en los negocios de mi marido. Los pobrecitos no saben en qué gastar su fortuna y ya sabes... D. Felipe ha decidido ayudarles. Tiene un gran corazón.
TOM: (Resignada) Ahora comprendo... El señorito quiere engatusar a los Macumba para sacarles la pasta y si es necesario, se cambia la corbata de racista y se pone la de demócrata, esa que usa tan poco.
MER: Dicho así, queda un poco prosaico pero en resumidas cuentas de eso es de lo que se trata. ¿La cena ya esta lista?
TOM: Sí, señora.
MER: La mesa puesta? Con el mantel de los bolillos? El aperitivo?
TOM: Sí, señora.
TOM: Sí señora
MER: Pues estoy segura de que se me olvida algo…
TOM: Sí, decirme que hago con los de la puerta…
MER: ¿Los de la puerta has dicho? Ay, pues claro! cómo vamos a tener una cena de invitados sin invitados? ¡Vamos! No hay que hacerlos esperar.
TOM: (mirando al cielo) ¡A buenas horas!
Mutis las dos por la izquierda.

Escena XII
Los Macumba, Dª Merceditas, Tomasa, Militita, Florita y Rufino

El matrimonio MACUMBA entra a escena por la derecha. Paran en el centro del escenario un momento y vuelven a salir por la izquierda
Entran Dª MERCEDITAS y TOMASA por la izquierda.
MER: ¿Seguro que los has dejado en la puerta?
TOM: Allí mismito.
MER: ¿Pues, dónde están? Mira que como me los hayas perdido…
TOM: Igual al final sí que han venido a cenarnos y están montando las ollas en el jardín.
MER: Tú oyes tambores? (Tomasa niega) Pues yo tampoco; y si no hay tambores, no hay banquete. Los antropofogloditas esos cuecen la comida a ritmo de tambor, o es que no veías Tarzan de pequeña? Vamos a buscarlos por el jardín.
Mutis las dos por la derecha.
Vuelven a entrar los MACUMBA a escena por la derecha. Paran en el centro del escenario un momento y vuelven a salir por la izquierda.
Dª MERCEDITAS vuelve a escena y se encuentra con MILITITA que entra también por el otro lado, buscando a BOO_BOLOK.
MIL: ¡No se va, no se va, y no se va! ¡Hala!
MER: Militita, hija, has visto por ahí a los invitados de tu padre?
MIL: (Lloriqueando) Yo no he visto a nadie.
MER: Esta Tomasa… Debe estar haciéndose vieja. Con lo sencillo que es hacer pasar a la gente, ella va y los pierde. Conociéndola es capaz de haberlos guardado en cualquier cajón.
¿Pero, qué te pasa?
MIL: Ay! Mamá de mi alma, que la vida amenaza con dejarte huérfana de hija…
MER: ¿Estas enferma?
MIL: Enferma, enferma… no.
MER: ¿Te duele algo?
MIL: Es el alma, que me amenaza con partirse a pedazos…
MER: Pues mañana, sin falta, te vas a la consulta del doctor a que te dé unas pastillas para quitarte eso, que debe ser de un incómodo…
Dª MERCEDITAS se pone a rebuscar entre los cojines del sofá.
MIL: Nadie me comprende.
MER: Sí, hija, sí, todos te comprendemos, pero dentro de un rato, que ahora andamos todos ocupados en buscar a los invitados de tu padre.
Y no me puedes ayudar a encontrar lo que estoy buscando? que ya no me acuerdo que era, pero da igual, ayúdame de todas formas.
Entran FLORITA y RUFINO. Al verlas buscando, se ponen también a buscar.
Entra TOMASA y se une al grupo.
Dª MERCEDITAS, rendida, se sienta en el sofá. MILITITA, tras haber buscado en todas partes, se sienta junto a su madre. FLORITA las sigue. TOMASA se les une, y por último RUFINO.
Se quedan los cinco mirando al frente hasta que Rufino rompe el silencio:
RUF: ¿Lo hemos encontrao?
TOM: Sea lo que sea, yo no lo tengo.
FLO: Yo tampoco.
MIL: Yo no he encontrado nada.
MER: ¿Que habéis perdido algo? Haberlo dicho y os hubiese ayudado a buscarlo…
Nadie en esta casa sabe donde tiene los pies… (Levantándose) Voy a ver si encuentro de una vez a los CantaRumba, que se nos han perdido.
Y hace mutis por la derecha.
TOMASA se percata de que está sentada junto a RUFINO y tras darle un empellón y quitárselo de encima, hace mutis por la izquierda.

Escena XIII
Militita, Florita, Rufino, Luci y los Macumba

MILITITA se queda en las nubes, como siempre y FLORITA y RUFINO hacen su aparte.
FLO: Mira la mosquita muerta, parece que no ha roto nunca un plato. Pero luego le dejamos la nota de dónde queremos que deposite el dinero del chantaje.
RUF: Y, no es mejor, chata, ya que estamos aquí, que se lo digamos nosotros y ganemos tiempo? Le decimos: “O nos das la pasta ipsofasto, o nos chivamos a tu padre”
FLO: Sí, claro, y que vaya con el cuento a la policía y entonces en vez de retirarte yo a ti, nos retiran a los dos… en la cárcel.
RUF: ¡Aaaáh! Bueno... es que no puedo pensar yo en todo…
MIL: Ay! Se me olvidaba lo que estaba buscando… Habéis visto a Boo-bolok?
FLO: Hablando del Papa de Roma.
RUF: Embarazando asoma.
FLORITA le da un golpe en el pecho a RUFINO para que se calle.
FLO: ¿Para qué le buscas?
MIL: Para que no se vaya!
FLO: ¿A dónde?
MIL: Esto… pues… je, je… ¿A dónde?... Pues eso, que no se vaya a donde se vaya.
FLO: Te veo nerviosa.
RUF: (Echándole encima de Militita) Eso. Yo también te veo nerviosa.
FLO: A lo mejor, es que has recibido hoy correo.
RUF: Eso, eso. El correo.
MIL: ¿Yo? ¿Correo?
FLO: Sí, un sobre blanco.
RUF: Y con letras de periódico.
(Florita le da un codazo)
MIL: Ah! Os referís al sobre blanco, como de este tamaño, que no tiene destinatario, ni remitente, que está en la bandeja de correo, escrito con letras recortadas de periódico y que habla sobre un chantaje?
FLO: Sí
MIL: pues no, no lo he visto.
FLO: Sí que lo has visto.
RUF: ¡Lo has visto!
MIL: No, no y no, hala!.
FLO: ¿Seguro?
MIL: Ni siquiera sé el color que tiene.
FLO: ¿No te suena de nada “Estamos enterados...”?
RUF: (La interrumpe) ¡De su asqueroso estofado!
FLO: (A Rufino) ¡Que no!... (A Militita) “Pedimos...”
RUF: ¡Morcilla en cantidá!
FLO: (A Rufino) ¡No digas sandeces!
RUF: Que no diga ¿qué?
FLO: Da igual. Déjalo. (A Militita) ¡Basta de palabras! Ya no aguanto más este juego. No te vengas haciendo la tonta ahora, conmigo.
Entra LUCI por la derecha y se esconde, gateando tras el sofá..
MIL: No soy tonta. Eso lo sabe todo el mundo… A ver… (Al público) ¿Soy tonta?
FLO: Sabemos cual es tu “embarazoso” estado.
RUF: Y quien te ha dejado el preñado.
MIL: Vosotros no estabais, cómo vais a saberlo? Eh? Eh? Eh?
FLO: Si no quieres que nos chivemos de cual es tu estado, tendrás que pagar nuestro silencio. Diez millones es nuestro precio y no se hable más!
RUF: Y el estofado se lo va a quedar pa ella sola? Mira que a mí, me gustan mucho los garbanzos.
FLO: (Mimosa) Cuchi-cuchi, que con diez millones te meto yo los garbanzos hasta por la oreja. Tú y Boo-Bolok, ya estáis soltando la pasta si no queréis que tu padre os mate a los dos.
MIL: tendréis que hablar más claro, porque no os entiendo.
LUCI: (Asomando de detrás del sofá) ¡Tú eres tonta! Mira si eres tonta, que lo he buscado en el diccionario y va tu foto.
Lo que quiere decir es que sabe que estás embarazada del chofer, vamos, preñada hasta los ojos. Y que ella y el Rufianino éste, pretenden sonsacarte una sustanciosa cantidad –diez millones- para no chivarse a nuestro común, o sea a nuestro padre, o bueno, por lo menos al tuyo, que de eso de las paternidades, en esta casa, están aún por definir.
MILITITA comienza a gimotear y FLORITA tira de una coleta a LUCI. RUFINO detrás de FLORITA.
FLO: Y tú, eso, ¿como lo sabes?
LUCI: ¿Por un sobre, con un mensaje escrito con recortes de periódico que ha estado todo el día encima del aparador? Anda, que como chantajistas tenéis menos porvenir que Torrebruno en la NBA.
FLO: (Tirándole otra vez de la coleta) Me has fastidiado el negocio.
LUCI: (Huyendo) Y yo he aprendido mucho sobre chantajes. Porque tú, no sé; pero, yo, con todos los líos que hay en esta casa, me forro. (A Militita) Y tú, ¿no has oído hablar de los métodos anticonceptivos?
MIL: ¿Y qué es eso?
Entran otra vez los MACUMBA -por la izquierda- y al ver a tanta gente, se paran adoptando una postura indiferente y real para llamar la atención.
FLORITA, RUFINO, LUCI y MILITITA, los ven a la vez. Se miran entre sí y dan un grito al unísono y salen corriendo todos por la derecha.
El matrimonio MACUMBA se mira, no entendiendo nada.
Mr.: Eto blanco etán loco.
Ven la nota y Mr. MACUMBA la toma y se la da a leer a su esposa.
Ms.: “Etamo enterado de su aqueroso etofado. Pedimo morsilla en cantidá y die mí garbanso, verde, repartido en rasione”
No entendiendo nada, le devuelve la nota a su esposo.
Mr.: “Etamo enterado de su aqueroso etofado. Pedimo morsilla en cantidá y die mí garbanso, verde, repartido en rasione”.
Ambos se miran y se encogen de hombros.
Mr.: Será e menú.
Hacen mutis por la izquierda.
Escena XIV
Todos
Entran Dª MERCEDITAS y TOMASA por la derecha.
MER: Pues en el jardín tampoco están. Mira, tú vuelve a la cocina que yo los seguiré buscando por aquí. (Se sienta en el sofá)
TOM: (Aparte) ¡Señor, Señor! Si el ama no va a los invitados, los invitados vendrán al ama.
Sale TOMASA por la derecha.
Entra D. FELIPE por la izquierda.
FEL: Hola, cariño. Ya estoy aquí. ¿Está todo listo para la cena? (La besa)
MER: Sí, pero faltan los invitados.
FEL: Ya vendrán. (Se sienta con ella en el sofá)
MER: No, si ya han venido, pero se han perdido.
FEL: ¿Cómo que se han perdido?
MER: Sí, han venido y se han perdido. No los encontramos. Que mareo tengo de darle tantas vueltas a la casa.
Entra BOO-BOLOK, por la derecha, con una maleta, colgando ropa por las juntas. Entra con prisas y mirando hacia atrás.
FEL: Quizá el chofer los haya visto. Muchacho...
BOO-BOLOK los ve, se para y comienza de nuevo las reverencias.
BOO: A su órdene... A su órdene... A su órdene...
FEL: Pero, ¿qué le pasa?
MER: ¡Ay, hijo, no sé! Lleva así todo el día. Páralo, que me marea.
D. FELIPE lo sujeta, pero BOO-BOLOK sigue cabeceando mientras recita.
BOO: Alteza... Grandeza... Amo... Ilustrísima...
Entra LUCI por la derecha, de espaldas.
Trae una mano puesta en el pecho.
LUCI: ¡Uf! Con esta familia, una no gana para sofocos. (Se gira y contempla la escena) ¡Anda! reunión familiar. ¿Qué, confraternizando con el servicio?
D. FELIPE suelta a BOO-BOLOK. Éste, por su parte, al ser soltado bruscamente por D. FELIPE, en una de sus reverencias contenidas, casi da con la cabeza al suelo, dando un traspié. Aún así, sigue con las reverencias.
FEL: Luci, hija, ¿no habrás visto una pareja de socios que se nos han perdido?
LUCI: ¿Sucios? ¡Ah! pero ¿que no son negros?
MER: ¡¿Negros y además sucios?!
FEL: SOCIOS. He dicho SO-CI-OS.
MER: ¡Qué alivio!
LUCI: ¡Ah! No. Yo solo he visto a una pareja de negros cargados de collares.
FEL: Esos son, hija: Mis socios.
LUCI: ¡Pero recojones! ¿Tú no eras racista?
MER: Luci, no seas grosera con tu padre.
LUCI: ¿Mi padre? Tendrás que aclarar primero quien es mi padre, no? Porque si te refieres a este señor -que me merece todos los respetos- tú y yo, sabemos que no es mi padre.
FEL: ¿Si yo no soy tu padre, quien es?
LUCI: Eso se lo preguntas a mi madre, que te dará más detalles.
Dª MERCEDITAS se levanta a va a ponerle una mano en la frente a LUCI.
BOO-BOLOK aprovecha para salir de espaldas, pero choca con TOMASA que entra y lo mete a barrigazos.
MER: Ya sabía yo que eso de fantasear todo el día con el Indiana Jones ese, no nos iba a traer nada bueno. ¡Seguro que le han vuelto a dar las fiebres!
LUCI: Sherlok Holmes!! (Apartando la mano de su madre con un manotazo) y la fiebre te la daría a ti, guapa. (Se va a sentarse al sofa)
TOM: Señora, que la cena ya está, pero los Macumba aún están desaparecidos.
MER: No seas insolente!
TOM: Insolente yo? Una, entregándose en vida a esta familia, y así me lo agradecen.
FEL: Eso me lo tienes que aclarar.
TOM: Eso, que lo aclare. Menos mal que hay alguien que me defiende en esta casa.
MER: Yo creo que es un galimatías cerebral que se hace con tanto juego.
FEL: ¿Pero que tonterías dices?
TOM: Tonterías, pero la cena ya está y los Macumba aún están desaparecidos.
FEL: Espero que este asunto no sea cierto. No toleraría una falta de moral en ésta casa..
TOM: No, si al final me la cargaré yo. No sé lo que están diciendo, pero suena fatal.
MER: No le iras a hacer caso, verdad?
FEL: Por supuesto que se lo haré si las pruebas son contundentes. Que se explique.
TOM: Que la cena ya está lista, pero que los Macumba no aparecen. Si no hay nada que explicar.
MER: Ahora mismo me la llevo a su cuarto, a que descanse. Mañana ya se le habrán pasado los delirios.
FEL: De aquí, no se mueve.
MER: Ahora mismo me la llevo.
FEL: Que no se va!
TOM: Bueno, me acuesto o no me acuesto?
FEL: Habla hija.
MER: Piensa insensata, en lo que vas a decir, no le vayas a dar un disgusto a tu padre.
TOM: No, si ese ya no va a decir ná. Murió el pobre.
FEL: ¡Habla!
MER: No digas nada.
FEL: Que empiece desde el principio, que me entere bien.
TOM: Desde el principio? Bueno, pues… cuando yo nací, era pequeñita, no como ahora, no, ni comparación…
FEL-MER-LUCI: ¡A callar!
FEL-MER-LUCI: (A Boo-Bolok) Y tú, parao!
TOMASA Y BOO-BOLOK se quedan quietos.
Entran RUFINO y FLORITA por la derecha y se paran al ver la escena.
Boo-Bolok, de puntillas pretende escapar de Tomasa para salir. Tomasa le agarra de la chaqueta. Boo quiere desasirse, pero no puede.
TOM: Tú aquí, quieto parao.
LUCI toma el mando de la escena levantándose y haciendo callar a los demás.
LUCI: Mamá, no te esfuerces, si de todas formas lo voy a contar…
MER: A mi me va a dar un soponcio.
LUCI: Con la venia D. Felipe. Seguidamente le voy a exponer a usted los resultados de nuestras pesquisas. Watson, atento a las notas: (Imitando a Rufino) Aquí el “profesional” lleva como quince años usando “su” coche, viviendo en “su” casa, ingiriendo “su” comida, fumando “su” tabaco y “beneficiándose” a “su” señora.
FEL: ¿Pero, de qué estás hablando?
LUCI: Señor, usted no se entera. ¿Puedo tutearle?
FEL: ¿Qué tonterías estás diciendo? Siempre me tuteas.
LUCI: Eso fue hasta esta mañana, en que yo todavía era una niñita tierna e inocente. Que cruel es la vida, Watson...
MER: Querido, no le hagas caso. Ya sabes como son los niños...
FEL: Déjala que se explique. ¿Qué tiene que ver lo que “ese” haga con sus cosas con lo de que no soy tu padre?
LUCI: D. Felipe, tú lo has querido. Vamos allá... Toma nota, Watson. Aquí el “profesional” lleva como quince años usando “tu” coche, viviendo en “tu” casa, ingiriendo “tu” comida, fumando “tu” tabaco y “beneficiándose” a “tu” señora. En conclusión: (Señalando a Rufino) él es mi padre.
FEL: (A Dª Merceditas) ¡Traidora! (A Rufino) Y tú, estas chupando del bote quince años y me haces esto? (Señalando a Luci)
LUCI: ¡Sin insultar!
D. FELIPE se abalanza contra RUFINO, que se lanza a correr por todo el salón.
Dª MERCEDITAS también corre detrás de ellos.
MER: No me lo rompas, que es muy frágil!
FLORITA, corre tras ellos y engancha a Dª MERCEDITAS. Entre ambas inician su guerra particular.
FLO: Que Rufino es mío.
MER: Yo estaba antes.
RUFINO, sin dejar de correr escapando de D. FELIPE grita:
RUF: Sin alborotarse mujeres, que tengo pa las dos. ¡Que soy un profesional!
MER-FLO: ¡Pendón!
FLO: Es mi novio.
MER: Yo me lo he comprado. Es mío.
FLO: Esto es tuyo! (La abofetea)
MER: Y esto tuyo. (Se la devuelve)
TOMASA suelta a BOO-BOLOK -que pega un traspié y va a parar al suelo- y corre a interponerse entre Dª MERCEDITAS y FLORITA.
TOM: (A Dª Merceditas) A mi hija no me la toca nadie!
Se para la escena un segundo. Todos se asombran menos LUCI.
MER: ¿Tu hija?
FLO: ¿Mi madre?
RUF: ¡La monda!
TOM: Mi hija, sí. Que me duele el forro del corazón de no poder reconocerla por culpa de un pecao de juventud.
LUCI: (Señalando a D. Felipe) ¿Y quién será el padre?
Todos miran a D.FELIPE. RUFINO aprovecha para esconderse detrás de FLORITA.
FEL: Esto debe ser una confusión.
LUCI: La confusión la tendrías la primera vez, cuando te equivocaste de cuarto, pero luego, te aprendiste el camino.
FEL: (Persiguiendo a Luci) Yo la mato, por chismosa. Además, ahora que sé que no es hija mía, más.
MER: Y tú querías lesionarme a mi Tirolino?
TODOS: Rufino!
MER: Lo que yo he dicho. (Persiguiendo a D. Felipe) Deja a esta pobre inocente en paz.
LUCI: (Detrás de Rufino) Pues yo le doy a éste.
FLO: (Detrás de ellos) A mi cuchi-cuchi me lo dejas.
TOM: (Detrás de todos) Déjalos, hija. Tú no te pierdas.
Todos persiguen a todos alrededor del sofá.
BOO-BOLOK se recupera y se levanta con su maletita, probando por enésima vez a salir por la izquierda.
Entra MILITITA por la derecha.
MIL: ¡Alto o disparo! (Apuntando a Boo con el índice)
Todos se paralizan.
MIL: (Soplando el dedo y enfundando imaginariamente el dedo) ¡Je! Era broma.
LUCI: Y ésta, está preñada.
FEL: ¿Preñada?
MER: ¿Preñada?
FLO: ¡Preñada!
TOM: ¡Se descubrió!
RUF: A mí, que me registren.
MIL: ¿Yo?
FLO-RUF-LUCI-TOM: (A la vez) Sí, tú.
MIL: ¡Vale, vale! Pero solo un poquito.
FEL: ¿De quién?
MER: A mí me da un soponcio.
FLO-RUF-LUCI-TOM: (Señalando a Boo) De él.
BOO-BOLOK tira la maleta del susto y corre a refugiarse detrás del sofá, porque D. FELIPE ya está tras él dándote tirones a la ropa, que le va arrancando a tirones. Primero la chaqueta y luego la camisa.
BOO: Guana mí no, guana mí no...
FEL: Lo mato... Lo mato...
MER: (Detrás de ellos) Que te pierdes, Felipe.
MIL: (Detrás de ellos) Ay, ay, ay, que me lo desgracian.
TOMASA, LUCI, FLORITA y RUFINO se unen al corro y de nuevo todos corren y se agarran alrededor del sufrido sofá.
Entran los MACUMBA.
Se paraliza la escena.
Los MACUMBA se quedan asombrados viendo la mancha blanca en el pecho de BOO-BOLOK.
Sra. MAC: ¡Mi hijo!
Mr. MAC: ¡Nuetro hijo!
Todos se miran entre sí, menos los MACUMBA, que ni parpadean.
D. FELIPE mira al pecho de BOO y ve la mancha.
FEL: ¡Su hijo! ¡La mancha!
TODOS: (Menos los Macumba) ¡La leche!
FEL: (Vuelve a mirar la mancha en el pecho de Boo. Le suelta e intenta recomponerle la ropa) ¡Vamos, hijo, vamos! Abraza a tus papás. (Azuzándole)
BOO: ¿Mi papá?
Sra. MAC: (Con los brazos abiertos) ¡Hijo!
Mr. MAC: (Con los brazos abiertos) ¡Hijo!
FEL: Sí, tus papás. (A la oreja) Son muy ricoooooos.
BOO: (Abrazando a los Macumba) ¡Papis!
Todos quietos, sorbiéndose las lágrimas.
FEL: (A Boo) ¡Hijo mío! Ven a mis brazos. (A los Macumba) Ya ven... (mientras abraza a Boo) yo, no sabía quien era y le he criado como a un hijo. Le he llegado a querer tanto que le he dado mi casa, mi coche y le concedido la mano de mi hija para que sea parte de la familia. ¡Están enamorados!. (A Militita) Ven hija, ven a abrazar a tu prometido.
MILITITA corre a abrazar a BOO-BOLOK.
BOO: Ven a mi braso, lú de mi ojo, rosita de pitiminí.
MIL: ¿Y ahora quiera o no quiera, me tengo que casar?
TODOS: ¡Sí!
MIL: ¡Ah, bueno! ¡Vale! (Se abrazan)
Los MACUMBA se acercan a la parejita y también se abrazan.
D. FELIPE abre los brazos a Dª MERCEDITAS.
FEL: Querida, todo esto ya pasó. Somos demasiado mayores para divorciarnos y además, ahora vamos a ser muy ricos ¿Pelillos a la mar?
MER: ¡Al Pacífico, que es más grande! (Se abraza a su marido)
FLO: (Abre los brazos hacia su madre) ¿Mamí?
TOM: ¡Hija de mis entretelas! (Se abrazan)
LUCI: (A Rufino) ¿Papi?
RUF: Uno, que estando bien hecho, está hecho pa to.
RUFINO, con los brazos abiertos va hacia LUCI y ésta lo detiene.
LUCI: ¡Que te lo has creído! Mi padre es el butanero.
Rufino se paraliza
LUCI: ¡Que era broma! (Se abrazan) |