
¿DE DÓNDE VENÍAN?
En realidad, no está clara su procedencia. Su idioma recogía bastantes vocablos que no eran ni sumerios ni semitas, por lo que habría que buscar un origen extramesopotámico o suponer la existencia de un pueblo anterior en las tierras de Sumer. La teoría más importante basa su origen en zonas montañosas, ricas en agua y metales. Se basa, en primer lugar, en el hecho de que la palabra sumeria kur designaba a un tiempo país y montaña. Después, por el hecho de elevar las construcciones religiosas (los Zigurarts) sobre elementos elevados en un país totalmente llano. En tercer lugar, por adorar a una serie de divinidades de las montañas, como Enlil ( Kur-gal, Gran Montaña ), cosa chocante en una cultura desarrollada en zonas aluviales cercanas al mar. Y, en cuarto lugar, no se explica el dominio de la metalurgia por gentes que vivían en un país carente de metales e incluso piedra. Otra teoría argumenta sus orígenes como procedentes del oeste de la India, en base a elementos raciales y lingüísticos, así como culturales y arqueológicos encontrados en los yacimientos y que los eruditos comparan. Desde la India se desplazarían por tierra o por mar al Elam, y desde allí arribarían por tierra o por mar a Mesopotamia. Otros creen que proceden de Anatolia, zona montañosa y de abundantes metales, bajando por el Eúfrates. O también, desde las zonas que rodean al mar Caspio, pudieron desplazarse a Sumer, trayendo consigo la cultura de los cereales, la navegación y las técnicas metalúrgicas. Y por último, también se baraja la posibilidad de que procediesen de Arabia Saudi. Mucho se especula, pero realmente no sabemos si procedían de otras tierras o si eran autóctonos, o incluso si son consecuencia de la mezcla de varias procedencias, puesto que la arqueología no puede afirmarlo o negarlo con rotundidad. Especulaciones más atrevidas, basadas en textos y leyendas encontradas en diferentes yacimientos arqueológicos, aseguran que los sumerios fueron producto de una manipulación genética por parte de los Anunnaki, habitantes del décimo planeta de nuestro sistema solar, Nibiru, que perfeccionaron la raza autóctona y los acondicionaron genéticamente para sus necesidades de extracción mineras y servidumbre. Por más descabellada que parezca esta última teoría, no es nada despreciable y, posiblemente, el tiempo determinará la veracidad de la misma. Justo cuando (siempre según la teoría) Nibiru vuelva a acercarse a nuestro planeta en su elíptico trayecto por la gigantesca órbita de 3.600 años (aprox.), para lo cual faltarían menos de 50 años. Ver para creer. |
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