Todos nosotros, de una manera u otra sentimos que estamos comenzando a vivir los tiempos del Apocalipsis.
Todos sentimos la guerra, guerra por el petróleo, guerra por la paz.
Cada día hay más erupciones volcánicas, la polución generada por nuestra energía se ha vuelto alarmante.
Hemos debilitado la capa de ozono que nos protege de las radiaciones del sol.
Hemos contaminado el planeta con nuestros deshechos industriales y basura.
La devastación de los recursos naturales está acabando con las fuentes de agua, con el aire que respiramos.
El clima ha cambiado y las temperaturas han aumentado de forma impresionante.
Los glaciares y nevados se derriten. Grandes inundaciones se suceden en todo el mundo.
Enormes tornados pusieron en peligro a Florida y gigantescos huracanes devastaron a Centroamérica.
Nos amenaza el caos informático. La pobreza generalizada por el efecto del caos económico se siente en casi todos los países del mundo.
Los Mayas sabían que todo esto iba a suceder y por ello nos dejaron un mensaje grabado en piedra, las siete profecías, que esta constituido por un elemento de alerta y otro de esperanza; en el mensaje de alerta nos avisan de lo que va a pasar en éstos tiempos que vivimos, y en el de esperanza nos dicen de los cambios que debemos de realizar en nosotros mismos para impulsar a la humanidad hacia una nueva era, donde los valores mas altos empiecen a florecer a través de la práctica cotidiana de éstos por cada uno de nosotros, para llevar a la humanidad hacia el amanecer galáctico, en donde en la nueva era ya no habrá más caos ni destrucción.

Las visiones de futuro, de nuestro presente, están en las siete profecías que se basan en las conclusiones de sus estudios científicos y religiosos sobre el funcionamiento del universo.

La 4 ª profecía
La 5 ª profecía
La 6 ª profecía
La 7 ª profecía

VOLVER