HIPO PERSISTENTE

Un remedio utilizado por el emperador Francisco José de Austria contra el hipo, consistía en verter unas gotas de vinagre sobre un terrón de azúcar. Una vez tomado, desaparece a los pocos segundos. Todavía se desconocen las propiedades de la fórmula que hacen que el molesto hipo desaparezca, pero lo cierto es que la eficacia de este remedio ha sido testada y confirmada por la Universidad de San Francisco (California)